Alto de las Barracas, Valencia

Datos GPS Valoración según M.I.D.E.
Icono DescripciónValorIcono DescripciónValor
Horario sin paradas1 hora 53 minutosDificultad medio natural2
Severidad del medio natural

1. El medio no está exento de riesgos
2. Hay más de un factor de riesgo
3. Hay unos cuantos factores de riesgo
4. Hay bastantes factores de riesgo
5. Hay muchos factores de riesgo

Desnivel positivo181 metrosDificultad orientación2
Orientación en el itinerario

1. Caminos y cruces bien señalizados
2. Hay traza clara de camino y señalización
3. Exige la identificación de accidentes geográficos y puntos cardinales
4. Exige técnicas de orientación y caminar fuera de traza
5. El camino está cortado por obstáculos que se han de rodear

Desnivel negativo181 metrosDificultad desplazamiento3
Dificultad en el desplazamiento

1. Marcha por superficie lisa
2. Marcha por caminos de herradura
3. Marcha por senderos escalonados o terrenos irregulares
4. Es necesario el uso de las manos para mantener el equilibrio
5. Hay pasos de escalada

Distancia 6 km 764 metrosEsfuerzo necesario2
Cantidad de esfuerzo necesario

1. Hasta una hora de marcha efectiva
2. De una a tres horas de marcha efectiva
3. De tres a seis horas de marcha efectiva
4. De seis a diez horas de marcha efectiva
5. Más de diez horas de marcha efectiva

Tipo de recorridoCircularVisualizar documento42
Alturas según topografía oficial I.G.N.E.
El punto más alto se encuentra a 1.838 metrosEl punto más bajo se encuentra a 1.666 metros
Perfil del ascenso al Alto de las Barracas
CartografíaMapa topográfico IGN colección MTN 25 cuadrícula número 613-III

El ahora llamado oficialmente Alto de las Barracas (denominación oficial desde 2015), conocido anteriormente como Cerro Calderón, enclavado en el paraje natural de la sierra de Gúdar-Javalambre, es la montaña más alta, con sus 1.837 metros, de la provincia de Valencia y también techo autonómico de la Comunidad Valenciana. Resulta que a pesar de ser la cumbre más alta de Valencia, se encuentra situado enteramente en territorio de Teruel. Esto se explica porque esta montaña es en la subcomarca del Rincón de Ademuz, la que pertenece administrativamente a la provincia mediterránea y no a la aragonesa.
Muchos discuten a esta cima su derecho a ser cima provincial. Por un lado está el pico de Javalambre, con 2020 metros, pero se encuentra enclavado en territorio aragonés, por lo que no cuenta para la lista de montañas más altas de una provincia pero si que al cerro Calderón le resta entidad.
Con mucha más apariencia de montaña y mucha más dificultad de ascenso que el cerro Calderón, muchos montañeros prefieren atribuir al Penyagolosa esta distinción pero lo cierto es que con sus 1.837 metros, el cerro Calderón se hace merecedor de figurar en dicho listado ya que supera en 24 metros a la cima castellonense.
Esta cima merece más reconocimiento del que normalmente se le concede. El hecho de que hasta casi la misma se pueda acceder en coche por la pista que sube al cerro Gavilán desde la población de la Puebla de San Miguel confieren a esta montaña un carácter de cima secundaria y de muy fácil consecución, y ciertamente lo es, pero eso no debería hacernos despreciar esta cima. Es más, seguro que en determinadas épocas del año las gentes de los alrededores deben disfrutar de estupendas estancias por la zona ya que los parajes que rodean las laderas superiores están perfectamente surtidas de zonas de recreo y las planicies próximas a la cima invitan a la realización de excursiones familiares donde los más pequeños pueden disfrutar de grandes extensiones de pinares donde realizar toda clase de juegos.
Esta facilidad de acceso permite que todo tipo de personas sean capaces de hacer cima sin grandes esfuerzos, cosa que les supondrá una gran satisfacción. También es una cima idónea para la iniciación en el mundo excursionista ya que es perfecta para realizar acompañado de los más pequeños.
Explico ahora esta propuesta, planteada sin más pretensiones que hacer cima de manera fácil realizando un recorrido circular que nos permitiera pasar unas horas de manera agradable en la montaña sin que nos supusiera mucho esfuerzo. Por supuesto que estas indicaciones son personales. Muchos más itinerarios son posibles, como siempre en montaña.
El inicio se puede plantear desde distintos puntos. Uno de los mejores, sin duda, es el que se encuentra en el cerro Gavilán, junto a la torre de vigilancia de incendios ubicada en el mismo. Allí hay sitio para aparcar unos cuantos vehículos. Otro lugar es el que nosotros elegimos, unos cientos de metros antes de llegar al cerro anteriormente indicado. Se trata de un cruce señalizado con carteles de madera indicando la dirección al pino Vicente y al cerro Gavilán. Por último, existe la posibilidad de continuar con vehículo desde este cruce siguiendo en dirección al pino Vicente y aparcar unos cientos de metros más adelante, haciendo así incluso más corto el recorrido. Para aquellos cuyas capacidades sean mucho más limitadas y dispongan de un vehículo de características adecuadas pueden continuar por cualquiera de las dos pistas que permiten aproximarse a escasos centenares de metros de la cima.

Reseña del recorrido

He aparcado en la divisoria de pistas que se dirigen, bien al cerro Gavilán, bien al Pino Vicente.
Sigo en sentido noroeste en dirección a este último por pista en excelentes condiciones que sirve para ir calentando piernas. La pista transita cómodamente por terreno llano los primeros cientos de metros para paulatinamente ir descendiendo hasta alcanzar un cruce. Por la derecha, hacia el Pino Vicente. Por allí volveré. Giro entonces a la izquierda, en sentido norte. De nuevo planeo por pista arcillosa hasta que esta pierde este material e inicia un ligero ascenso, ahora más pedregosa. La pendiente se acentúa y en un momento dado la pista gira en sentido este. Me encuentro en el Morón (toponimia del IGN).
Desde este punto se puede visualizar la torre de vigilancia del cerro Gavilán. Continuo con el suave ascenso y la pista gira hacia el sudeste. Claramente veo unos metros más adelante una pista con una barrera de madera. En el inicio de la misma un cartel de madera indica “Calderón” así que dejo la pista apta para vehículos y me incorporo a la pista cerrada, tomando orientación sureste. La pista es precaria pero se sigue bien ya que la traza se intuye perfectamente. Cuando esta desaparece del todo, ya muy cerca de la cima, aparecen unas estacas de madera y también mojones de piedras que me ayudan a progresar.
La cima no la reconozco hasta que veo el vértice geodésico que la marca. El paraje por el que he transitado ha sido agreste y puede que azotado por el viento pero la visión de la sierra de Javalambre no me ha dejado tiempo para maldiciones.
Las vistas desde la cima se encuentran dificultadas por la vegetación arbórea, pero lo que se puede ver es todo un espectáculo para los sentidos.
El descenso se puede plantear de diferentes maneras. El terreno permite múltiples variantes. La limpieza del suelo y la carencia de sotobosque hace que podamos encaminar nuestros pasos por donde mejor estimemos. En mapas del IGN no figuran senderos que lleguen a la cima, pero sobre el terreno existen infinidad de posibilidades, tanto señalizadas como no.
En nuestro caso optamos por descender siguiendo la divisoria de las comunidades valenciana y aragonesa en sentido sureste. Pronto comenzamos a encontrar mojones de piedras y antiguas señales de pintura verde que indicaban el camino de descenso. Al final del mismo, en lugar de seguir por una especie de senda delimitada entre filas de piedras decidimos atajar en sentido suroeste siguiendo el antiguo cauce de un arrollo en busca de la pista que nos había de conducir al Pino Vicente.
Ya en la pista el tránsito es cómodo y placentero. Transitamos por prados y zona de pinar que es un placer para la vista. El Verdinal es un remanso de paz. A la izquierda de la pista dejamos para otra ocasión un cerro coronado por un gran mojón de piedras. Más adelante encontramos una especie de glorieta que marca la divisoria de diferentes pistas. Dejamos la que continua recta y seguimos por nuestra derecha, tomando orientación noroeste. Al poco comenzamos a perder altura, de forma vertiginosa, hasta encontrarnos con el barranco de la Hoz. Superado el mismo toca remontar los metros perdidos. Al poco encontramos, y dejamos por nuestra izquierda, una pista que nos serviría para volver al coche pero que no nos permitiría visitar el renombrado Pino Vicente. De nuevo la pista se allana y al poco encontramos una zona con varios carteles explicativos. Uno de ellos explica la historia del famoso pino. Vale la pena visitarlo. No es que sea espectacular, pero es un magnífico ejemplar. Conviene leer el panel que explica el porqué de su nombre.
Después de habernos informado continuamos la marcha por la pista, aunque si lo preferimos podemos abandonarla y caminar campo a través acortando camino fuera de senda. Nosotros somos civilizados y seguimos en busca del cruce ya conocido por haber pasado por el anteriormente. Cuando llegamos no nos queda más que deshacer el camino para volver al aparcamiento.

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Localización del lugar de inicio

Coordenadas (lat/long; grados decimales; WGS 84) del lugar donde aparqué y comencé a caminar:

40.070026N, 1.109176W

Mapa con el recorrido

En este enlace tienes el track, por si te lo quieres descargar

Visor de imágenes

Si lo prefieres, puedes acceder al álbum fotográfico

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